Eric Fco. Díaz Serrano
, Costa Rica es así: historia, geología e hidrografía.

Liberia. Provincia de Guanacaste.



Del pueblo y su historia:

Liberia, esta palabra denota libre o liberada en lo político-social.

Los vecinos lo escogieron así al considerar su población liberada en los sucesos de la Guerra 1856 contra William Walker y sus filibusteros.

Este lugar se llamó quauh-nacaz-tlan por sus indios nahuas y con el vaivén del idioma se fusionó como Guanacaste Este nombre pasó a identificar a toda la provincia.

Quauh árbol, nacaz oreja y tlan, lugar o sitio. Lugar o sitio del Arbol de Guanacaste cuyos fruto semeja una oreja humana

Una canción liberiana del autor Jesús Bonilla, llamada Luna Liberiana dice que "bajo su manto lloro de placer" por ser este un "paraíso que el creador nos dió, de mujeres bellas que saben amar..." y otra, no menos popular, llamada Pampa, denota la llanura gucacasteca en donde el árbol "malinche se mira sangrar" en alusión a lo rojizo de sus flores, mientras las "marimbas que treman lejanas" haciendo que la "pampa se vuelva inmortal".

Los liberianos dicen que el malinche es el árbol del matrimonio porque cuando caen las flores siempre quedan unas vainas (dando a vaina la acepción de problemas).

Mario Cañas Ruiz, nacido en Liberia en el año 1900, narra su entorno de los tiempos de los sabaneros lejendarios Charío Fuentes, Jesús Gallo y Camilo Reyes.

(Fragmento) Tras la plazuela viene asomando la madrugada,
Cantan los gallos, huye la garza,
en el tempisque los sabaneros allá en la hacienda
ensillan las bestias, van a vaquiar...

Cuando en la tarde Liberia celebre su brava corrida
de los bramaderos largarán los toros
y será recordado esta tarde de fiesta Charío Fuentes;
ese gran artista de hazaña y proesa...
que fue popular, companero y amigo de fama en su oficio y que a su memoria como una historia va mi canción.
Otro liberiano, Hector Zúñiga Rovira, cantó también a esta tierra de la flor de reseda como solía referirse a su tierra natal.

Están yeguando

Se oye... se oye el canto del gallo,
gallo, gallo en su gallinero;
Así despierta la hacienda,
desde el patrón al vaquero,
y allá en la plazuela el canto
del sabanero.

Se oye, se oye un silbido alegre,
todos, todos van ensillando, hay un olor de merienda ya están
el café chorriando
porque hay que salir temprano
estan yeguando...

Y así, cruzando la vida...
¡ Ayayay ay ! el sabanero,
cruza silbando alegre por el potrero

Ayayay, se oye el grito del hombre
grito macho de sabanero
atajos locos de espantos que bajan por un pedrero
y el guía con el silbido marca el sendero.
Y así los potros alegres van retozando
así, en la hacienda mía, están yeguando.
Todos, todos vuelven alegres
cuando ya se ven los corrales
una yegua mal arriada alborotó los panales
y todo el tropel se pierde en los polvasales.

Todos, todos vienen alegres,
viene puntero el padrote blanco;
al entrar por la cañada relincha un zonto lunango
y del hacha-pica-leña se escucha el canto.

Ingeniero agrónomo, músico-poeta y prolífero autor; las canciones más conocidas de Héctor Zúñiga son "Amor de temporada" y la célebre del "Burro'e Chilo". Contaba que Chilo era un vecino que tenía un semental. El burro se tornó viejo y murió en su labor, lo que produjo risa entre los liberianos. Aquí un detalle de la letra:

Quiero yo dejar en tu alma con letra descomunal
mi pobre nombre grabado como la hoja al tamal
Una vez que quede impreso mi nombre en tu corazón
quiero yo morir tranquilo, como el burro'e chilo
sin más ilusión.

También nacieron aquí los músicos Leandro Cabalceta, Jácamo Jirón y los "guapes" (mellizos) Ortega creadores del popular Punto Guanacasteco; que se convirtiera en baile regional a raíz de la visita (Siglo XIX) del Presidente el General Tomás Guardia nacido en Bagaces).

El Punto Lírico

"Ahora ven, pasémonos
al otro océano, vámonos una centuria atrás,
metámonos en la comandancia
de Liberia, allá en Guanacaste (Costa Rica).

Scámpolo se vio ahora en presencia
de unos aldeanos, justo en una cárcel.
- Mirá voj esta tonadilla
-dijo Leandro Cabalceta a Jácamo Jirón
y a los guapes los mellizos Ortega-

Eran los músicos de la banda,
arrestados por embriagarse la nohe anterior,
presos con todo y sus instrumentos musicales.
-Y mirá q'ejta ta güena. (Y mirá que esta está buena)
-Agregále este silbidillo.
-Puej, me parece que suena mejor
si arreglo el silbidillo como así;
oyítelo en la tuba voj.

Scámpolo les observó
que durante esa mañana
trabajaron sobre la tonada,
al mediodía la silbaban
algunos soldados;
y conforme fue transcurriendo el día
la algarabía era tal, que el General Estrada
se presentó ante ellos y les dijo:
toquen esa cosa pa'oírla;
y habiéndola oído preguntó:
-¿ Y cómo se llama ?
-Ej un Punto -dijo Leandro-
-Bien, dijo Estrada, el domingo nos visita
el Presidente, el General Guardia,
y quiero que toquen eso en las
festividades que habrá en su honor.
Ah y, Leandro...
- Si mi General
- Si te tomás un trago antes
de esa fecha te fusilo.

Cuando se estrenó el Punto de Leandro
la gente lo bailó alrededor del parque
pidiendo que se repitiera una y otra vez,
así era de contagioso. Un son suelto
en que ella gira y avanza él, le sigue
y corteja, y ambos en rotación-traslación,
como luna y tierra, enamorados
al punto acoplan;
y lanzan coplas que al punto dicen:
es folk (pueblo) el que baila y habla.
De regreso a sus casas -continuó Millennia-
la gente se fue silbándolo
y en los días siguientes,
las muchachas en el oficio,
los hombres al trote y galope,
los muchachos y los viejos
con los marimberos
afirmaron su ritmo.
Es decir, fue la pieza musical del momento.
El "hit" de moda y, como no habían
emisoras de radio con música nueva pues...
El Punto Guanacasteco se posicionó
de un tiempo, de un espacio, de un pueblo...

En estas clases sociales también
se introdujo el Punto de Leandro,
por ser el baile de moda y el que más
les identificaba. Aún más que El Pavo,
que se decía de quien, no teniendo
pareja para bailar, tomaba una escoba
o una silla y bailaba con ella. Cuando
los marimberos detenían la música,
cada quien debía cambiar su pareja y,
al continuar la música, reír de quien
no teniendo pareja, debía bailar
con la escoba o silla..."

Eric Francisco Díaz Serrano. Fragmento Tipilambi, Capítulo IV.
Fragmento del sitio http://www.lectorias.com/maes.html




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