![]() Publicaciones de los jueves Periódico El Heraldo de Costa Rica. lectorias@lectorias.com Un ejemplo de un reflejo virtual es la imagen que da el espejo, la cual no es real, sino virtual, como virtuales son las imágenes de personas y situaciones que ofrece este poemario. Aquí dos poemas del libro Reflejos Virtuales. Concierto (del libro Reflejos Virtuales de Hannia Hoffmann). En el teatro las gentes ocuparon sus asientos. El ruido de murmullos se transformó en silencios. Poco a poco se apagaron las luces y comenzó la magia... Con bruma de colores se encendió el escenario y la noche fue música, silencios y canciones. Se me extravió tu rostro en medio de la gente y te fuiste metiendo, poco a poco, en la bruma, en la magia, en los colores. Y la flauta traversa te llevó no sé adonde, los violines te hicieron recordar no sé qué. Y los mágicos versos te robaron tus nombres: de todo lo que fuiste, no quisiste saber. Y la noche-silencio noche-música-mágica te envolvió en una fábula... Te llevaron las notas a un mundo que ignoré. "Estos músicos magos -me dijeron tus gestos- me llevan en un viaje. ¿Cuándo regresaré?" Luces, bruma, canciones, aplausos, más canciones. Verdades absolutas de valor temporal. Noche-fábula que lleva a ensueños compartidos y mis sueños caminan junto a los de los demás. Es la fábula de todos los que estamos cautivos en esta noche, aquí; con el ritmo que marcan los músicos, las notas, las luces: los demás. Sonidos (Del Libro de Hannia Hoffmann). Voy a visitar un bosque que tenga una bella gruta, para escuchar los sonidos que me ofrece, allí, natura. Caminaré hacia los sitios donde se encuentran las máquinas, las fábricas, los productos. Por la noche o por el día caminaré por las calles con sus ruidos y su música. Luego, recorreré campos, campos plenos de trabajo y sembrados de cultivos que esperan ser cosechados; campos donde los motores de tractores y de máquinas emiten sonidos duros. Y, por seguir caminando, caminaré hacia la costa, donde el viento y el mar juegan... Recogeré los sonidos de los barcos y las olas, con los cantos de las aves y los de los pescadores. También, por seguir paseando, visitaré algunas gentes; escucharé sus palabras, escucharé sus canciones. Conseguiré, no sé adónde, alguna vieja batuta de un director retirado. Con todos esos sonidos y con la vieja batuta regresaré caminando hasta la gruta, en el bosque. Y, con todos los recuerdos de los sonidos del viaje, haré una sinfonía para ti. © suscribe 20dic01. Continúe
aquí con más lectorías.
|
Lectorías |