|
|
Marzo:
29mar01: Detalle del Capítulo I (segunda parte) del libro Tipilambi de Eric Díaz Serrano.
Que pase el rey
que ha de pasar...
El hijo del conde
se ha de quedar,
con sus ojitos de mosquito
y sus orejas de torreja".
(canción infantil)
No vinimos todos juntos
a vivir en este valle
de pequeños valles;
pero pretendíamos hidalguía
escogiendo vivir en las alturas.
La sociedad de la que huíamos
exigía de nos modas, impuestos,
guerra y control eclesiástico;
por eso fueron tentación montañas
bellas y lejanas, comer del pan
lejos de ojos desconfiados,
renunciando a grandes ambiciones
a cambio de ser libres
y vivir en paz con los nuestros
y con las montañas.
Paz en las laderas
con su propia finca a solas...
familia aislada, a horas fatigosas
de la familia vecina más cercana
y de la que forma parte
para coexistir en el respeto humano;
viendo a queines no son su familia
sólo de vez en cuando
y satisface, entonces,
ver un rostro libre en ausencia
de grandes vecindarios y autoridades.
Así, serranos e hidalgos hicieron,
de tanto caminar, trillos
por donde pasaba la noticia,
mientras pies y manos
fueron abriendo la montaña,
el idioma detuvo su evolución
y se amoldó a los rasgos
del habla cotidiana mediante
el voseo: de mí para vos
y de vos para mí, entre individuos
con plena conciencia
de ser alguien.
"Yo quiero un paje
matarilelilerón,
¿ Qué oficio le pondremos ? "
(Canción infantil).
-Eso hizo un desarrollo aislado
en forma deliberada,
aprovechando la configuración
geográfica y basados en el trabajo
propio; produciendo lo suficiente,
pero no más que eso.
Quienes obtuvieron riqueza
fue por medio de un sentido
de cooperación social más fuerte
y mejor cultivado que los demás.
Ganarse la vida trabajando
a base de comprensión sobre
el desarrollo de la agricultura,
trajo alto grado de prosperidad
no conocida por los serranos.
Esos hombres que trabajaron duro
y obtuvieron resultados de sus conocimientos
por técnicas simples,
nacidas de la interrelación
con los mismos individuos,
les proporcionaron estima
entre su mismo medio y esto,
aunado al beneficio material que conlleva,
hizo surgir la clase alta.
En Alajuela, en la sesión N. 98
Convocamos para fundar la primera escuela,
por ser la instrucción pública
el principal fundamento de la felicidad
humana y prosperidad común.
En la Sesión N. 99,
entendidos todos estos honrados
habitantes de la utilidad y ventajas
que resultan del establecimiento
de escuelas para la juventud,
se levanta contribución
para sostener la primer escuela.
Y en la N. 100,
don Rosario y su esposa doña María,
sin tener abundancia de bienes
de fortuna, no admitieron la compra
que se les proponía; sino que,
transportados en gozo por tan feliz proyecto,
decidieron espontánea y gustosamente ceder
el terreno ubicado en la mitad occidental
del norte de la plaza "a condición
de que sea siempre una escuela".
(canción infantil)
caracol col col
que se lleva la corriente
caracol col col
que se lleva la corriente.
Jugaban aquellos párvulos
en los tiempos de recreo
de la primera escuelita.
Párvulos que cuando ancianos,
decían a manera de chanza
que era su pueblo "la capital
del mundo y sus alrededores",
y los hijos de sus hijos,
cuando jóvenes,
entraron en la moda ferviente
de los jóvenes de todo el país:
darse de moquetes
con los lugareños circunvecinos,
o con los hijos de Ñor Enrique
-los alfeñiques- o con los hijos
de Ñor Roque -los alcornoques-
o contra cualquier fuerero
mientras los mayores trabajaban
aquel breve paraíso.
(canción infantil).
"Rin ran rin ran
los maderos de San Juan
aserrín aserrán,
piden pan y no les dan,
piden queso les dan hueso.
Los de Enrique: alfeñiques
los de Roque: alcornoques".
Casi e todo el país
los jóvenes de las muchas
familias prósperas participaron
en el entretenimiento. Y sirvió.
Al tener noticia de que
bien armados aventureros
usurparían el terruño
entonces, cargaron ballonetas
y practicaron envites y paradas:
- ¸Mirá, es fácil... echás en el fusíl
Media onza de pólvora
luego echás un taco y apretas
bien fuerte para meter la bala
y luego le apretás el otro taco;
le hechás pólvora a la cazoleta
y pedernal en el martillo
rastrillas y ahí está la chispa...
¡ Dispará ! porque estamos
en el tiempo del fusil de chispa.
Las loras y yigüirros salieron despavoridos
y las chicharras dejaron de cantar un rato
-o a lo mejor lo que pasó fue que
las dejamos de oir por el estruendo-
pero lo cierto del caso es que,
en aquel mes de marzo de 1856
las madres despedían a sus hijos llorando,
así también las esposas a sus esposos
y las amantes, novias y amigos;
a sus seres queridos.
- Pero nosotros íbamos seguros de vencer
porque los bandoleros se nos habían metido
ya hasta la Hacienda Santa Rosa. (1)
Hicimos entonces una descarga
y a bayoneta calada saltamos
de los corrales de piedra a la casona
y vimos entonces cómo huían
los machos cobardes...
Y los seguimos...
Tenían a la Nicaragua desangrada
y si no haciamos nosotros lo propio
la sangre que seguiría corriendo
sería la nuestra, y la de ellas,
y la de nuestros ancianos
y la de nuestros chiquillos
que llorando se habían quedado allá en casa.
Por eso fue que seguimos tras esas hienas;
porque no eran hombres,
porque no eran humanos, eran hienas...
Y enllegándonos a Rivas nos pareció
todo muy quedo y al percatarnos
caímos en la cuenta de que estábamos
en furor de la batalla porque los malditos
nos hicieron el ataque por sorpresa;
fue como estar en el ojo de un huracán
de fuego, que retumbaba en los oídos
y que nos hizo oler nuestra propia sangre,
sin disparar siquiera una bala
de nuestos fusiles.
¡ Claro que estábamos confundidos!
Nunca habíamos visto a la muerte
encima de nosotros como hienas;
pero por instinto, nos fuimos parapetando
y llámandonos unos a los otros,
ante el fragor inmenso de las metrallas
que el enemigo ardía sobre nosotros...
volvimos a recordar porqué estábamos ahí
y a lo que habíamos venido.
Entonces, el enemigo nos sintió
en el contraataque... Al principio
no se percataron de que fuimos ganando
posiciones ventajosas aún mas allá
del Mesón de Guerra que un jovenzuelo (2)
incendiara y, poco a poco,
con la fuerza de la sangre y de la pólvora
los machos-yanquis fueron cayendo
y nuestra furia hizo huir a los que no matamos.
Victoriosos y agotados nos atacó la peste.
No volvimos todos a casa, pero a todos,
a quienes volvieron y a los que no lo hicieron
seguimos honrando su memoria
por todo cuanto nos defendieron.
Mucha de la riqueza acumulada
durante esos momentos
de crecimiento, fue invertida
por la clase alta,
en el progreso material de todos
y rompió a su vez,
el característico aislamiento,
pues la prosperidad permitió
viajar y cursar estudios
en otras latitudes y,
para los de menores recursos,
se estableció una educación
mediana universal impartida
en el colegio de las palomas
y en el liceo de los pichones
Estas y otras prácticas
nos dio una nación ejemplar.
Señoritas y liceístas (3)
reían, gritaban,
alborozaban o simulaban
ligero cambio en la faz,
a causa del rubor, al escuchar
el BOM BOM BOM
de los músicos, que tocaban
en las cuatro esquinas
de la Plaza principal
de la capital, llamando
a los vecinos para la retreta
dominical.
Ese Bom Bom Bom
se oía por el este
hasta la cuesta de los Moras
-la parte más alta del poblado
en donde había un balneario,
luego un cuartel que al abolirse
el ejército vino a ser Museo Nacional-
BOM BOM BOM por el Oeste
hasta la calle del llano de La Sabana.
Por el norte hasta el río, en donde,
en la misma Boca del Monte el río
ofrecía un paso de angosto
llamado el Paso de la Vaca;
y por el sur se oía ese
bom bom bom bom hasta más allá
de los lavaderos públicos,
en donde estaba el Paso Ancho.
Se escuchaba bien porque era
un caserío sin ruidos;
casa de adobe con buenos cimientos
de piedra, cuyos poblanos
aseguraban que durarían mil años.
en los corredores de las casas
canastas de zuncho con begonias,
petunias, sanrajeles,
violetas o jazmines.
En el interior de las viviendas
un fogón de piedra, horno grande
para dorar el pan,
cazuelas de Barva y ollas
tejareñas (de El Tejar, Cartago).
Los perros echados en las calles
debían suspender la pereza
sólo allfa una vez perdida,
para dar paso a algún carruaje
de los modelos Tílbure o Berlina.
En estos tílbures, berlinas
o diligencias tiradas por caballos,
se pegaban los bandos o comunicados
del gobierno, así como en las esquinas
importantes de la población.
Otros comunicados eran a manera de estandarte,
que portaba un guarda seguido de un tambor
y cornetas que se detenían
en cada esquina de la población.
Tocaban sus instrumentos
y mostraban la enseña;
luego un hombre, en voz alta,
leía para que se enteraran
también los que no sabían leer:
Farí fafá BOM BOM BOM BOM
"Se comunica a todos los vecinos
que para colaborar con la sanidad,
el Municipio pagará a centavo
cada rabo de rata que sea
presentado ante esta comuna".
De ahí vendría un decir popular
aplicado a los que despedían del trabajo:
"No valés un centavo
pues te cortaron el rabo".
Los rosarios eran la moda
para las citas de amor,
los martes para la limosna
y los domingos para atender al novio.
Las viudas debían de permanecer
tres años tristes
y lo demostraban viviendo
con las ventanas y puertas cerradas,
velos negros sobre los espejos,
camas y taburetes;
en las cortinas luengos lazos
también negros, amén de que
no podían reír ni hacer visitas
sociales, salvo a la Iglesia.
Hombres a la derecha,
mujeres a la izquierda,
daban y daban vueltas
alrededor de la plaza.
Las bancas eran para los muy respetables,
un pueblerino ni por broma
se podía sentar ahí
cuando los músicos tocaban
con penachos rojos
sobre sus cabezas,
a excepción del director
(con penacho blanco)
y todos con su uniforme
azul con rayas rojas.
En esa misma plaza,
pero nunca en domingo,
si un hombre cometía una falta
se le daba de palos.
En domingo se lucían trajes de crinolina,
peinados de "atado" y redecillas, camisola
de gola ancha, enaguas largas
de dos o tres colores bordadas de encaje
y los velos caracterizaban
a damas de buena posición social.
Se bailaban cuadrillas, chotís,
valses rápidos y lentos,
bambucos, pasillos, pasacalles
y joropos al son de quijongos,
violines vihuelas.
El Teatro Municipal no tenía
sillas, la gente acomodada traía
a sus criados para que portaran
la silla. este Teatro se cayó
en un temblor, y el nuevo,
al que llamaron Nacional,
de arquitectura clásica renacentista
y colmado de obras de arte,
se convirtió entonces
en el rascacielos de la ciudad.
En la construcción de este Teatro,
nacido del rabajo de los picapedreros,
una gran rampa daba inicio en la Plaza Principal
(hoy Parque Central de San José)
situada a unos doscientos metros.
Sobre la rampa subían, tiradas
por bueyes, carretas cargadas
con grandes piedras y mármol;
delante de cada carreta un boyero
y atrás un peón poniendo calzas
o cuñas en las ruedas.
El alumbrado público era de faroles
a las cinco de la tarde
y luego tocaban un pito
cada quince minutos.
"Ave María Purísima
sin pecado concebido
son las diez, son las diez.
Ave María Purísima
son las diez y quince
son las diez y quince".
Algunos vecinos colgaban
letreros en sus puertas:
"Sereno por favor
despiérteme
a las tres".
Entonces el sereno al pasar
por esa calle decía en tono
amable y fuerte:
"Vecinoooo,
son las tres de la mañana
son las tres de la mañana
Ave María Purísimaaaa".
22mar01: El día de la poesía según la ONU es el 21 de marzo.
Cada día son más los viejos y jóvenes talentos que se animan,
a publicar, a compartir sus versos, sus poemas, sus escritos,
para rescatar ese tesoro personal y colectivo que la poesía resguarda.
Porque todos poseemos en un rinconcito de la memoria
poemas encantadores, medio aprendidos, medio olvidados;
versos que no están perdidos, alguna canción, fábula, ronda,
madrigal, soneto, elegía o estrofa que renuevan
el espíritu al menor pretexto.
No obstante las apariencias, pocos son aquellos quienes no han
sido jamás emocionados por el eco de las rimas que atesora
en su cabeza, o adormecidos meciéndose entre versos que surgen
confusamente de la noche y el recuerdo.
La poesía tiene un lugar muy importante en nuestras vidas.
Es mucho más que una forma literaria, es la traducción ennoblecida
de nuestros sentimientos, nuestros sueños, penas, alegrías, deseos...
A través de su magnífico lenguaje llegamos a la fuente misma
que nos vuelve seres pensantes, que actuamos, producimos.
En ella, en la poesía, encontramos los grandes temas líricos
y las humildes verdades cotidianas: amor, ternuras; y entre
ellas el pan, la lámpara de inextinguible luz, el naranjo en flor,
un pájaro o un niño.
La poesía es al pensamiento humano lo mismo que la forma
es a la expresión espontánea, aquella que a su vez da forma
y conforma las nuevas percepciones; porque ella es, por sí misma,
antigua y novedosa.
Y es que la poesía es por sobre todo espiritual y humana;
en ella se vive siendo lo mismo que se ama,
como único animal que ríe de sí mismo en perspectiva,
que le sirve para llorar o maldecir, pero le sirve,
ya como amiga íntima del alma y como sutil y hartamente mensajera.
Si las palabras que surgen y viven dentro de un poema,
cualquiera que este sea, tienen para usted aquel encanto
que decimos nos cautiva para ser libres
y volar hacia otros mundos, bien puede asegurarse
que cuando ese sentimiento aflora, es porque la reflexión
invade ante una mejor visión que nos emrumbe hacia mejores lares.
Ahora estamos justo a tiempo de dar un revés con el pasado;
en el devenir de nuevas relaciones, con nuevas amistadades,
con personas que instan a la comunicación, a la escritura,
a la poesía. Es obvio que este arte es en la historia
lo mismo que nosotros, los humanos, en la perspectiva
de cada uno y de sí mismo.
Identifíquese... escriba a ericdiaz@sol.racsa.co.cr
15mar01: Exito en su comunicación.
La diaria convivencia con los demás, exige de nosotros actitudes
y destrezas que garanticen el éxito de los proyectos y trabajos
que hacemos. Ese éxito se obtiene mediante la comunicación efectiva.
El sistema de educación tradicional lleva a las personas
a especializarse a tal punto, que les separa de aquellos
quehaceres que, en teoría, no atañen a su profesión; por lo que
descuidan la formación lingüística, base de cultura y civilización.
Esto conduce a estudiantes y profesionales a mantenerse alejados
de los conocimientos imprescindibles para manejar su lengua
como herramienta de comunicación oral y escrita.
Cultura heredada y comunicación:
(Del libro Ensueño, La Puerta de las Estaciones.)
" Ustedes saben cuánto amo la vida en todos sus procesos
de producción: naturales y humanos. Semillas, tierra, pluma,
papel, palabras, materiales de construcción, lecciones,
telas proyectos; manos dispuestas a trabajar, mentes proyectando
el presente al futuro: construyendo hoy, en el recuerdo del mañana,
lo que será el futuro.
Lo que nos quedó de ayer lo construyeron otros, con el mismo
entusiasmo o la misma premura con la que hoy nosotros estamos
construyendo lo que dejaremos a quienes vienen" .
El texto anterior ilustra el acervo cultural heredado, enriquecido
y de nuevo legado por quienes nos antecedieron, lo que requiere,
para su mantenimiento y desarrollo, que individuos de toda condición
y oficio tengan a su alcance la herencia patrimonial de nuestro
idioma, tanto hablado como escrito.
Personas con talento
La Biblioteca de lectorias.com busca el talento de personas
que escriben, sea prosa o poesía, para asesorarles en la producción
y divulgación de sus textos, con ánimo de que sus trabajos se publiquen
ajustados en la gramática castellana, con las características propias
de la lengua viva que evoluciona como sistema de comunicación verbal
y escrita.
Asistir al próximo Seminario de Comunicación, con énfasis en
gramática y locución es obtener para su beneficio la preservación
y desarrollo del idioma, base de patrimonio cultural e intelectual.
Dirigido a jóvenes y adultos, el requisito para asistir es poseer
un interés genuino en asimilar e interiorizar esa enseñanza;
obviamente para que su pensamiento e ideas se tornen
comprensibles mediante la aplicación de las infinitas
posibilidades expresivas que ofrece nuestro idioma.
Escriba a ericdiaz@sol.racsa.co.cr para atender su consulta.
08mar01: Sublime seducción. Del libro Juego Canto de Hannia Hoffmann.
Canto de sirenas, sin tiempo.
Tierra generosa, los sueños.
Símbolos etéreos, de luces.
Viajeros presentes por siempre en el verbo.
Norte inexplicable de los de mi pueblo.
Noche misteriosa. Implacable invierno.
Yo fui prisionera en la magia de un sueño.
Las voces de todos cantaron en coro
los sublimes salmos... canto de sirenas.
Orquesta armoniosa, célicos matices.
Juegos majestuosos de sombras, de luces.
Glorioso espectáculo que me cautivó.
Mágicas estrellas, sin tiempo.
Símbolos etéreos, de gloria.
Tierra generosa, los sueños.
Noche misteriosa, de ensueño.
Magia seductora, símbolos eternos.
Sano, necesario, sabio despertar...
Este poema refiere un criterio del mundo actual en que estamos sometidos a múltiples opciones informativas de las que, cada día, debemos elegir entre las muchas posibilidades que se nos presentan, pues los medios de comunicación emiten constantemente datos sobre los más diversos e interesantes temas de la vida cotidiana, o bien, otros asuntos para salvaguardar los muchos patrimonios con la visión lejana ante los nuevos descubrimientos.
Según el punto de vista y el grado de rigurosidad en el análisis de otros datos previamente estudiados, quienes producen y emiten esa información podrían tener razón en lo que expresan, o bien, podrían no tenerla.
Como niños y adultos están expuestos a los medios de comunicación en diversas circunstancias y momentos, surge la necesidad social e individual de seleccionar y establecer un criterio de verdad que nos permita evaluar cuál es la información genuina, conveniente para aclarar nuestras dudas sobre un determinado tema o acontecimiento.
Este criterio de verdad está regido por la perspectiva ideológica o socio-cultural desde la cual analizamos las diversas informaciones a las que estamos expuestos, con el objetivo de elegir -de entre ellas- la más adecuada para llenar las necesidades de comunicación.
Ese es el sabio despertar al cual se refiere el poema Sublime Seducción: un despertar al conocimiento de cómo orientar el criterio para discernir y seleccionar los mejores datos. Ello se obtiene mediante la guía competente para el estudio, la escritura, la lectura y la producción de comunicación. En lectorias.com usted encuentra esa guía. Infórmese mejor escribiendo a ericdiaz@sol.racsa.co.cr
01mar01: La interpretación de textos.
La locución requiere, además de buena pronunciación en la comprensión de lectura, interpretar el texto para sugerir al escucha sonidos, sensaciones, colores y sabores. Un fragmento del libro Ensueño nos sirve de ejemplo por ser notorias las variaciones que exige en la voz.
Las frutas ... (Del cuento La Puerta de las Estaciones, Verano):
Estío tomó entonces la guitarra:
- Las frutas- dijo- en el trópico, tienen una amplia
gama de variedad para todos los gustos. Esta fruta
verde y redonda, semejante en su aspecto a la guayaba, es un cas.
- ¿ Cómo un cas ? - preguntó Ferdinando.
- Sí, así se llama, cas - continuó Estío -. Posee el más característico
sabor ácido ... un ácido que incita a ser libado, cuando uno
le da la segunda mordidita. Es aún más ácido que el limón ácido.
El arbolito que lo produce es de la familia llamada de las altísimas,
igual que el de la guayaba: más bien parece una planta muy grande.
También es muy agradable su aroma...
Frutas colores, frutas aromas,
frutas sabores. Trópico frutas.
Postres, cocteles o mermeladas.
Acido jugo de los limones, dulces naranjas.
Combinaciones en ensaladas, ricos helados.
Cases, guayabas.
Acidas piñas o piñas dulces,
las más gustadas.
Dulcearomática, rica guanábana.
Sabroso jugo-mango, néctar mango-maduro.
Manguitos-verdes-chile-picante
con limoncito para ceviche.
Aguacatito que con tomate
da rojiverde en el guacamole.
Leche de coco,
coco rayado para los postres.
Trópico tierra, ricos sabores...
Frescos melones, roja sandía.
Dulces bananos, dátiles secos
y las posibles combinaciones.
Sabrosos jugos de fruta fresca.
Ricos sabores de fruta seca.
Frutas aromas, frutas colores,
agua de pipa, frutas deleite.
Trópico fruta, trópico ritmo,
frutos de sol.
En un individuo que se limitara solamente a leerlo ante un público, notaríamos la ausencia de matices y colorido. Con las características esenciales del arte de la locución se evocan en el escucha nexos o situaciones vividas; vivencias enraizadas o ligadas con las frutas tales como, parajes con árboles, paseos, comidas, anécdotas personales. Porque cuando en el ejercicio del arte de la locución interpretamos un texto, enfatizamos en el significado de las palabras mediante las variaciones en el tono, semitonos y volumen de la voz entre otras asistencias técnicas.
|